miércoles, 1 de marzo de 2017

Los píxeles y 'Juego de Tronos'

Alguna vez te has preguntado cómo serán a nivel quasi microscópico los diodos emisores de luz que tiene tu televisor, la pantalla de tu ordenador portátil o tu smartphone, para producir las imágenes que ves a diario?.




Con un objetivo especial para fotografiar con gran aumento cosas diminutas esto puede verse fácilmente. La siguiente fotografía corresponde a mi televisor Sony Bravia 42W651A, con panel LED, mostrando su pantalla en blanco fotografiada con un objetivo macro:



Como en casi todos los dispositivos activos de imagen, el color se logra combinando tres tipos de emisiones: roja, verde y azul, que adecuadamente ponderadas generan una correcta percepción del color en nuestro sistema visual. Cada terna RGB de fotoemisores constituye un píxel de la imagen final.

Como el televisor es Full HD (1.920x1.080 píxeles), esto significa que hay 1.920 celdas RGB como la recuadrada en la imagen anterior dispuestas en horizontal, y otras tantas 1.080 en vertical.

Qué pasa si con el mismo nivel de aumento realizamos ahora la fotografía sobre la pantalla de un portátil?. Un Toshiba Satellite L500 1WH produce este resultado:



En este caso los LED son bastante más pequeños que en la TV, cosa lógica al estar diseñada esta pantalla para trabajar a una distancia de observación mucho menor.

Finalmente repetimos la prueba con un teléfono móvil Huawei P8 Lite, con importantes dificultades para lograr una imagen clara dado el reducidísimo tamaño de los emisores de luz:



La disposición y forma de los LED es similar a la de los que encontramos en el portátil, pero la densidad es abrumadora. También puede notarse que el espacio está algo peor aprovechado que en los otros dos dispositivos, habiendo una menor superficie emisora de luz.

En la siguiente imagen podemos hacernos mejor una idea de la comparación de densidades entre los tres dispositivos ya que las tres fotografías están hechas con el mismo aumento:



La densidad del portátil vendría a ser el doble en cada dimensión de la del televisor probado, lo que siendo una tele Full HD implicaría la misma densidad que encontraríamos en un televisor 4K del mismo tamaño. La del smartphone sube a unas cinco veces la resolución en cada dimensión del televisor, lo que implica una densidad aún mayor de la que tendrán los futuros televisores 8K, si es que alguna vez existen y se popularizan.

El comportamiento y prestaciones de cada uno de los paneles es muy diferente y acorde a la finalidad de uso a que van destinados. Así podemos ver que la pantalla del portátil es bastante pobre en cuanto a contraste, generando una luminosidad de fondo claramente visible incluso cuando se representa con ella una superficie de color negro puro (en el ejemplo un cuadrado de 8x8 píxeles negros):



Sin embargo la pantalla de TV es capaz de obtener negros mucho más profundos además de unos degradados de luminosidad muy progresivos gracias al "apagado" parcial de diferentes secciones LED en cada píxel:



Así que ya sabes, la próxima vez que te pongas a ver 'Juego de Tronos' recuerda cómo se las ingenia esa pantalla para hacerte llegar la acción.

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